Repetición espaciada
Las palabras vuelven a aparecer justo cuando están a punto de olvidarse, no antes. Cada vez que tu hijo la recupera, el recuerdo aguanta más tiempo… y tarda más en volver a preguntársela.
Nuestro método
Memorizar una lista es la forma más lenta, aburrida y frágil de aprender vocabulario: aguanta hasta el examen y se olvida en muy poco tiempo. Imagilang hace algo muy diferente, y se apoya en dos maneras de estudiar que se necesitan la una a la otra.
Un truco sonoro y una historia convierten cada palabra en una imagen que se le queda grabada.
Los juegos le hacen recordarla una y otra vez, hasta dejarla fijada de forma duradera y prácticamente imborrable.
1 · Cómo la aprende
Vamos a hacerlo con una palabra real de primero de Primaria: car.
Paso 1
Car se pronuncia /car/. ¿Qué palabra que tu hijo ya conoce empieza igual? Caracol.
Paso 2
Ahora unimos el sonido con el significado en una escena de fantasía que no se pueda olvidar: el COCHE caracol. Un caracol… con ruedas. Absurdo no: memorable.
Paso 3
Cuando tu hijo vuelva a oír car, su cabeza irá sola al caracol, y del caracol al coche. Ya no está recordando una palabra suelta: está recuperando una imagen.
2 · Cómo no la olvida
Un truco brillante que no se vuelve a usar también se apaga. Por eso la segunda parte del método no es estudiar más: es hacerle recordar, en el momento justo y de formas distintas. Eso son los minijuegos.
Las palabras vuelven a aparecer justo cuando están a punto de olvidarse, no antes. Cada vez que tu hijo la recupera, el recuerdo aguanta más tiempo… y tarda más en volver a preguntársela.
Releer una lista engaña: te suena, y crees que te la sabes. En los juegos tu hijo tiene que sacar la palabra de su cabeza. Ese esfuerzo es justo lo que la fija — y es la diferencia entre aprobar el viernes y saberla en junio.
La escucha, la escribe, la reconoce por la imagen, la caza a contrarreloj… Cada juego ataca la palabra por un lado diferente, así que el recuerdo se ancla por varios sitios a la vez. Y para él, sigue siendo jugar.
La mnemotecnia hace que aprenda la palabra. El repaso espaciado hace que no la olvide. Por separado, cada una se queda a medias: un truco que no se practica se apaga, y practicar sin un truco detrás es volver a la lista de siempre. Juntas se potencian — y ahí está el método.
Nada de esto es una ficha que tu hijo lee y ya está. En el modo estudio se le va aplicando, guiado y con voz: escucha la palabra, descubre a qué se parece, y la historia se le narra mientras se escribe en pantalla, al ritmo de la voz. Cuando aparece la escena, el truco ya está cerrado.
No es un caso aislado
Todas las palabras del vocabulario de Primaria están trabajadas así, una a una.
se pronuncia /ran/
run→rana→correr
La rana CORRE por el agua.
se pronuncia /bróder/
brother→brócoli→hermano
Los HERMANOS brócolis.
se pronuncia /uílin/
willing→huelen→dispuesto
Siempre DISPUESTA a oler. ¡Qué bien huelen!
Ese es el trabajo que hay detrás de cada truco: encontrar una palabra española que suene de verdad a la inglesa, que un niño ya conozca, y que además se pueda dibujar junto a su significado. Las tres cosas a la vez, palabra por palabra.
Son una pieza clave: reúnen la palabra, su sonido, la escena y la historia en una sola imagen que tu hijo puede volver a mirar cuando quiera.
El caracol con ruedas es la historia: car suena a caracol, y el caracol es un coche. En la carta ve la palabra, cómo se pronuncia, la escena y la frase con las letras del truco resaltadas.
Aquí el sonido no existe en español, así que lo partimos: bruja piruja. Y la bruja está feliz. Mismo esquema, palabra mucho más difícil.
Cada palabra del curso de tu hijo tiene la suya. Cientos de cartas, todas construidas igual.
Por qué funciona
Guarda imágenes, escenas y relatos. Por eso recuerdas una película que viste hace años y no la lista de la compra de ayer. La mnemotecnia no fuerza la memoria: le da lo que sabe manejar.
Es la técnica que usan los campeones de memoria para retener miles de datos, y la que llevan siglos usando estudiantes de idiomas. Nosotros la hemos adaptado al vocabulario que tu hijo necesita este curso.
Tiene que sonar de verdad a la palabra inglesa, apoyarse en una palabra que el niño ya conozca y poder verse en una imagen junto a su significado. Las tres cosas a la vez, palabra por palabra. Ahí está el método.
Un mundo entero
Cada palabra tiene su personaje y su historia, y todos viven en el mismo mundo de fantasía. Además, el color te dice de qué tipo de palabra se trata: tu hijo aprende gramática sin que nadie se la explique.
car
coche
Sustantivo
brother
hermano
Sustantivo
run
correr
Verbo
happy
feliz
Adjetivo
willing
dispuesto
Adjetivo
other
otro
PronombreVerdes los sustantivos, azules los verbos, morados los adjetivos… El mismo código de colores en toda la colección, curso tras curso.
Los personajes no salen de la nada: cada tipo de palabra tiene su propio universo, con su estética y sus habitantes. Por eso una palabra nueva nunca llega sola — llega a un mundo que tu hijo ya conoce.

Todo lo que se puede nombrar crece aquí, alrededor del gran árbol.

Los verbos que se saltan las reglas son criaturas con carácter propio.

Un grupo de héroes que hace la acción de cada verbo. Su pasado siempre acaba igual: por eso son los regulares.

Los seres que pintan la realidad: grande, pequeño, feliz, oscuro…
Y hay más: pronombres, preposiciones, adverbios, determinantes, números… cerca de diez universos, uno por cada tipo de palabra del inglés. Cada uno con su color, su estética y su lógica.
Detrás de la fantasía
Que sea divertido no significa que sea improvisado. Esto es lo que hay debajo del método.
En España, el currículo oficial de inglés agrupa Primaria en ciclos de dos años (1º-2º, 3º-4º y 5º-6º), no curso a curso. Imagilang sigue exactamente esa estructura: tu hijo aprende el vocabulario de su ciclo, ni de menos ni adelantado.
Cada ciclo se corresponde con un nivel del MCER (Pre-A1, A1 y A2), el estándar europeo con el que se miden los idiomas en toda la Unión Europea. Por eso avanza en el orden correcto y no a saltos.
Cada truco y cada historia pasa por profesores de inglés en activo. Si el truco no suena de verdad a la palabra, o la historia no se entiende, el truco mnemotécnico se rehace desde cero. Nada llega a tu hijo sin ese filtro.
Las primeras etapas son gratis. Suficiente para que compruebes si a él también se le queda.